Nuevo Vino Carmenere Pedir Perdon

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Cuando la música y las sensaciones se funden con intensidad, lo humano se glorifica. Cuando el alma es expuesta desnuda en total fragilidad alcanza la plenitud y la redención. Si al placer de la música le sumas la experiencia de sentirte vivo, una buena conversación, una comida sabrosa y una comunión cómplice y secreta con otro ser humano, obtienes la certeza de que no tendrás que volver a pedir perdón.


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